Pequeña historia de la conservación de comida en frío

Pequeña historia de la conservación de comida en frío

Actualmente, muchas empresas que elaboran, o almacenan determinados alimentos, requieren de una climatización específica, por ello, son muchas firmas las que confían en una empresa especializada en frío comercial Barcelona. De esta forma, se contará con todo lo necesario para la climatización de cualquier entorno donde se elaboren o traten alimentos en los que se requiera una temperatura específica.

El frío, necesario para la conservación de alimentos

La conservación de los alimentos en frío no es algo nuevo sino que se remonta a mucho más allá de la Revolución Industrial. De hecho, se va tan atrás que hay diferentes indicios en los que desde la Prehistoria ya se intentaba frenar el avance de la descomposición de la comida gracias al frío.

En aquellos momentos, se ponían los alimentos en lo más profundo de las cuevas donde habitaban, lo que hacía que con el frío se conservase mejor la carne y otros alimentos, aunque no por mucho tiempo.

A pesar de ello, no fue hasta mediados del año 1700 cuando aparecería lo que podría considerarse la primera nevera, algo que hay que agradecer a William Cullen, aunque no era demasiado efectiva.

Habría que esperar hasta el año 1871 cuando se comenzaría a conservar la comida en frío gracias a un barco llamado Frigorifique, que transportaba carne desde Francia hasta Argentina y lo hacía con muchas toneladas de hielo en sus bodegas, ayudando a que la carne llegase en las mejores condiciones a su destino, siendo el germen de la evolución del frío industrial de hoy en día.